- Desafío
- Un bufete de abogados en crecimiento del Valle del Río Grande manejaba datos sensibles de clientes en una configuración improvisada, sin una respuesta clara para las obligaciones de ética profesional y confidencialidad, y sin controles documentados.
- Qué hicimos
- Evaluamos su entorno, cerramos primero las brechas evidentes (cifrado, control de acceso, manejo seguro de documentos) y construimos una base documentada alineada con sus requisitos éticos y de confidencialidad — y luego capacitamos al equipo.
- Resultado
- El bufete pasó de una seguridad improvisada a una postura defendible y documentada que pueden explicar a clientes y a organismos de supervisión, con monitoreo continuo para que los problemas surjan temprano.